lunes, 19 de noviembre de 2007

La Edad Media

La Edad Media

Edad media
Es el periodo de la historia europea que transcurrió desde la desintegración del Imperio romano de Occidente, en el siglo V, hasta el siglo XV. No obstante, las fechas anteriores no han de ser tomadas como referencias fijas: nunca ha existido una brusca ruptura en el desarrollo cultural del continente. Parece que el término lo empleó por vez primera el historiador Flavio Biondo de Forli, en su obra Historiarum ab inclinatione romanorun imperii decades (Décadas de historia desde la decadencia del Imperio romano), publicada en 1438 aunque fue escrita treinta años antes. El término implicó en su origen una parálisis del progreso, considerando que la edad media fue un periodo de estancamiento cultural, ubicado cronológicamente entre la gloria de la antigüedad clásica y el renacimiento. La investigación actual tiende, no obstante, a reconocer este periodo como uno más de los que constituyen la evolución histórica europea, con sus propios procesos críticos y de desarrollo. Se divide generalmente la edad media en tres épocas.

1. Inicios de la edad media
Ningún evento
concreto determina el fin de la antigüedad y el inicio de la edad media: ni el saqueo de Roma por los godos dirigidos por Alarico I en el 410, ni el derrocamiento de Rómulo Augústulo (último emperador romano de Occidente) fueron sucesos que sus contemporáneos consideraran iniciadores de una nueva época.La culminación a finales del siglo V de una serie de procesos de larga duración, entre ellos la grave dislocación económica y las invasiones y asentamiento de los pueblos germanos en el Imperio romano, hizo cambiar la faz de Europa. Durante los siguientes 300 años Europa occidental mantuvo una cultura primitiva aunque instalada sobre la compleja y elaborada cultura del Imperio romano, que nunca llegó a perderse u olvidarse por completo.

Fragmentación de la
autoridad
Durante este periodo no existió realmente una maquinaria de gobierno unitaria en las distintas entidades políticas, aunque la poco sólida confederación de tribus permitió la formación de reinos. El desarrollo político y económico era fundamentalmente local y el comercio regular desapareció casi por completo, aunque la economía monetaria nunca dejó de existir de forma absoluta. En la culminación de un proceso iniciado durante el Imperio romano, los campesinos comenzaron a ligarse a la tierra y a depender de los grandes propietarios para obtener su protección y una rudimentaria administración de justicia, en lo que constituyó el germen del régimen señorial. Los principales vínculos entre la aristocracia guerrera fueron los lazos de parentesco aunque también empezaron a surgir las relaciones feudales. Se ha considerado que estos vínculos (que relacionaron la tierra con prestaciones militares y otros servicios) tienen su origen en la antigua relación romana entre patrón y cliente o en la institución germánica denominada comitatus (grupo de compañeros guerreros). Todos estos sistemas de relación impidieron que se produjera una consolidación política efectiva.

La
Iglesia
La única institución europea con carácter universal fue la Iglesia, pero incluso en ella se había producido una fragmentación de la autoridad. Todo el poder en el seno de la jerarquía eclesiástica estaba en las manos de los obispos de cada región. El papa tenía una cierta preeminencia basada en el hecho de ser sucesor de san Pedro, primer obispo de Roma, a quien Cristo le había otorgado la máxima autoridad eclesiástica. No obstante, la elaborada maquinaria del gobierno eclesiástico y la idea de una Iglesia encabezada por el papa no se desarrollarían hasta pasados 500 años. La Iglesia se veía a sí misma como una comunidad espiritual de creyentes cristianos, exiliados del reino de Dios, que aguardaba en un mundo hostil el día de la salvación. Los miembros más destacados de esta comunidad se hallaban en los monasterios, diseminados por toda Europa y alejados de la jerarquía eclesiástica.En el seno de la Iglesia hubo tendencias que aspiraban a unificar los rituales, el calendario y las reglas monásticas, opuestas a la desintegración y al desarrollo local. Al lado de estas medidas administrativas se conservaba la tradición cultural del Imperio romano. En el siglo IX, la llegada al poder de la dinastía Carolingia supuso el inicio de una nueva unidad europea basada en el legado romano, puesto que el poder político del emperador Carlomagno dependió de reformas administrativas en las que utilizó materiales, métodos y objetivos del extinto mundo romano.
2. La alta edad media
Hacia mediados del siglo XI Europa se encontraba en un periodo de evolución desconocido hasta ese momento. La época de las grandes invasiones había llegado a su fin y el continente europeo experimentaba el crecimiento dinámico de una población ya asentada. Renacieron la vida urbana y el comercio regular a gran escala y se desarrolló una sociedad y cultura que fueron complejas, dinámicas e innovadoras. Este periodo se ha convertido en centro de atención de la moderna investigación y se le ha dado en llamar el renacimiento del siglo XII.
El poder papal
Durante la alta edad media la Iglesia católica, organizada en torno a una estructurada jerarquía con el papa como indiscutida cúspide, constituyó la más sofisticada institución de gobierno en Europa occidental. El Papado no sólo ejerció un control directo sobre el dominio de las tierras del centro y norte de Italia sino que además lo tuvo sobre toda Europa gracias a la diplomacia y a la administración de justicia (en este caso mediante el extenso sistema de tribunales eclesiásticos). Además las órdenes monásticas crecieron y prosperaron participando de lleno en la vida secular. Los antiguos monasterios benedictinos se imbricaron en la red de alianzas feudales. Los miembros de las nuevas órdenes monásticas, como los cistercienses, desecaron zonas pantanosas y limpiaron bosques; otras, como los franciscanos, entregados voluntariamente a la pobreza, pronto empezaron a participar en la renacida vida urbana. La Iglesia ya no se vería más como una ciudad espiritual en el exilio terrenal, sino como el centro de la existencia. La espiritualidad altomedieval adoptó un carácter individual, centrada ritualmente en el sacramento de la eucaristía y en la identificación subjetiva y emocional del creyente con el sufrimiento humano de Cristo.

Aspectos intelectuales
Dentro del ámbito cultural, hubo un resurgimiento intelectual al prosperar nuevas
instituciones educativas como las escuelas catedralicias y monásticas. Se fundaron las primeras universidades, se ofertaron graduaciones superiores en medicina, derecho y teología, ámbitos en los que fue intensa la investigación: se recuperaron y tradujeron escritos médicos de la antigüedad, muchos de los cuales habían sobrevivido gracias a los eruditos árabes y se sistematizó, comentó e investigó la evolución tanto del Derecho canónico como del civil, especialmente en la famosa Universidad de Bolonia. Esta labor tuvo gran influencia en el desarrollo de nuevas metodologías que fructificarían en todos los campos de estudio. El escolasticismo se popularizó, se estudiaron los escritos de la Iglesia, se analizaron las doctrinas teológicas y las prácticas religiosas y se discutieron las cuestiones problemáticas de la tradición cristiana. El siglo XII, por tanto, dio paso a una época dorada de la filosofía en Occidente.

Innovaciones artísticas
También se produjeron innovaciones en el campo de las artes creativas. La escritura dejó de ser una actividad exclusiva del clero y el resultado fue el florecimiento de una nueva literatura, tanto en latín como, por primera vez, en lenguas vernáculas. Estos nuevos textos estaban destinadas a un público letrado que poseía educación y tiempo libre para leer. La lírica amorosa, el romance cortesano y la nueva modalidad de textos históricos expresaban la nueva complejidad de la vida y el compromiso con el mundo secular. En el campo de la pintura se prestó una atención sin precedentes a la representación de emociones extremas, a la vida cotidiana y al mundo de la naturaleza. En la arquitectura, el románico alcanzó su perfección con la edificación de incontables catedrales a lo largo de rutas de peregrinación en el sur de Francia y en España, especialmente el Camino de Santiago, incluso cuando ya comenzaba a abrirse paso el estilo gótico que en los siguientes siglos se convertiría en el estilo artístico predominante.

La nueva unidad europea
Durante el siglo XIII se sintetizaron los logros del siglo anterior. La Iglesia se convirtió en la gran institución europea, las relaciones comerciales integraron a Europa gracias especialmente a las actividades de los banqueros y comerciantes italianos, que extendieron sus actividades por Francia, Inglaterra, Países Bajos y el norte de África, así como por las tierras imperiales germanas. Los viajes, bien por razones de estudio o por motivo de una peregrinación fueron más habituales y cómodos. También fue el siglo de las Cruzadas; estas guerras, iniciadas a finales del siglo XI, fueron predicadas por el Papado para liberar los Santos Lugares cristianos en el Oriente Próximo que estaban en manos de los musulmanes. Concebidas según el Derecho canónico como peregrinaciones militares, los llamamientos no establecían distinciones sociales ni profesionales. Estas expediciones internacionales fueron un ejemplo más de la unidad europea centrada en la Iglesia, aunque también influyó el interés de dominar las rutas comerciales de Oriente. La alta edad media culminó con los grandes logros de la arquitectura gótica, los escritos filosóficos de santo Tomás de Aquino y la visión imaginativa de la totalidad de la vida humana, recogida en la Divina comedia de Dante Alighieri.

3. La baja edad media
Si la alta edad media estuvo caracterizada por la consecución de la unidad institucional y una
síntesis intelectual, la baja edad media estuvo marcada por los conflictos y la disolución de dicha unidad. Fue entonces cuando empezó a surgir el Estado moderno —aún cuando éste en ocasiones no era más que un incipiente sentimiento nacional— y la lucha por la hegemonía entre la Iglesia y el Estado se convirtió en un rasgo permanente de la historia de Europa durante algunos siglos posteriores. Pueblos y ciudades continuaron creciendo en tamaño y prosperidad y comenzaron la lucha por la autonomía política. Este conflicto urbano se convirtió además en una lucha interna en la que los diversos grupos sociales quisieron imponer sus respectivos intereses.
Inicios de
la ciencia políticaUna de las consecuencias de esta pugna, particularmente en las corporaciones señoriales de las ciudades italianas, fue la intensificación del pensamiento político y social que se centró en el Estado secular como tal, independiente de la Iglesia.La independencia del análisis político es sólo uno de los aspectos de una gran corriente del pensamiento bajomedieval y surgió como consecuencia del fracaso del gran proyecto de la filosofía altomedieval que pretendía alcanzar una síntesis de todo el conocimiento y experiencia tanto humano como divino.

La nueva espiritualidad
Aunque este desarrollo filosófico fue importante, la espiritualidad de la baja edad media fue el auténtico indicador de la turbulencia social y cultural de la época. Esta espiritualidad estuvo caracterizada por una intensa búsqueda de la experiencia directa con Dios, bien a través del éxtasis personal de la iluminación mística, o bien mediante el examen personal de la palabra de Dios en la Biblia. En ambos casos, la Iglesia orgánica —tanto en su tradicional función de intérprete de la doctrina como en su papel institucional de guardián de los sacramentos— no estuvo en disposición de combatir ni de prescindir de este fenómeno.Toda la población, laicos o clérigos, hombres o mujeres, letrados o analfabetos, podían disfrutar potencialmente una experiencia mística. Concebida ésta como un don divino de carácter personal, resultaba totalmente independiente del rango social o del nivel de educación pues era indescriptible, irracional y privada. Por otro lado, la lectura devocional de la Biblia produjo una percepción de la Iglesia como institución marcadamente diferente a la de anteriores épocas en las que se la consideraba como algo omnipresente y ligado a los asuntos terrenales. Cristo y los apóstoles representaban una imagen de radical sencillez y al tomar la vida de Cristo como modelo de imitación, hubo personas que comenzaron a organizarse en comunidades apostólicas. En ocasiones se esforzaron por reformar la Iglesia desde su interior para conducirla a la pureza y sencillez apostólica, mientras que en otras ocasiones se desentendieron simplemente de todas las instituciones existentes.En muchos casos estos movimientos adoptaron una postura apocalíptica o mesiánica, en particular entre los sectores más desprotegidos de las ciudades bajomedievales, que vivían en una situación muy difícil. Tras la aparición catastrófica de la peste negra, en la década de 1340, que acabó con la vida de una cuarta parte de la población europea, bandas de penitentes, flagelantes y de seguidores de nuevos mesías recorrieron toda Europa, preparándose para la llegada de la nueva época apostólica.Esta situación de agitación e innovación espiritual desembocaría en la Reforma protestante; las nuevas identidades políticas conducirían al triunfo del Estado nacional moderno y la continua expansión económica y mercantil puso las bases para la transformación revolucionaria de la economía europea. De este modo las raíces de la edad moderna pueden localizarse en medio de la disolución del mundo medieval, en medio de su crisis social y cultural.

Las corporaciones


Corporación
Una corporación es una persona jurídica (distinta de una persona física) que a menudo posee derechos amparados por la ley similares a aquellos de una persona natural. Los sistemas de Derecho continental pueden referirse a corporaciones como "personas morales".
Una corporación puede ser un ayuntamiento, una universidad, una iglesia, una ONG, una empresa, un gremio, un sindicato u otro tipo de persona colectiva. En la práctica moderna, por contaminación del uso en inglés de la palabra corporation muchas personas utilizan la palabra "corporación" para referirse a una entidad comercial establecida de acuerdo al marco legal.

Otra manera de definir una corporación aunque básicamente tenga el mismo significado es la siguiente:

Generalidades. Dentro del marco oficial, una corporación, o bajo ciertos ordenamientos jurídicos una compañía, es una persona jurídica y artificial, con o sin socios o accionistas, quienes pueden ser personas, coaliciones de empresas, otras corporaciones u otras personas jurídicas.Cuando no existen accionistas, una corporación puede ser una "corporación sin acciones", una "corporación de membresía" o similar (este segundo tipo de corporación se considera como corporación sin fines de lucro).
En cualquier categoría, la corporación comprende un colectivo de individuos con diferentes estados legales y con privilegios especiales no concedidos a negocios unipersonales u otros grupos de individuos. La ley del Estado en la cual una corporación opera (de ser diferente del Estado en el que fue formada) generalmente regulará sus actividades. Ciertos ordenamientos jurídicos no permiten el uso de la palabra "compañía" por sí sola para denotar el estado corporativo, ya que compañía puede referirse a una asociación o a un propietario único.

La Marca

La marca

Se puede cambiar la fórmula de un producto, su color, su empaque, su precio, y posicionamiento. Pero no se puede cambiar su nombre sin comenzar de nuevo.Es una frase significativa, pero incompleta, sin embargo, no deja de perder el sentido crucial para un objeto comunicacional.
La marca contribuye a la finalidad especifica de la publicidad que es proponer y promover productos cualificados. Proporciona identidad e individualidad a las cosas y aumenta su valor respecto a los que no tienen marca.
MARCA: es un sistema de súper
signos o mega signos que gira alrededor de él y lo impregna, pero que se independiza y lo transciende.Para empezar a desmembrar el concepto se entiende que la marca es un signo estimulo: porque causa estimulo en el receptor, ingresa en un sistema psicológico de asociaciones de ideas.Y de esta manera lleva a una vertiente icónica de la marca, llegando a una clasificación de asociatividad en el receptor.

Diferentes Formas de Asociatividad
Explicita: Analogía, semejanza perceptiva entre la imagen y que lo representa.
Alegoría: Se combinan en la imagen elementos reconocidos en la realidad, pero recombinada de forma insólita.
Lógica: Elemento representado mediante una imagen. Ej fuego, caja de fósforos.
Valores: es el empleo de elementos emblemáticos, el cual transfiere a la marca significados ya institucionalizados. Ej Banderas, escudos.
Símbolo: Figura altamente ritualizada y una idea (nunca un objeto) Ej: Corazón, Amor, Pareja.También es un signo de sustitución, porque el símbolo se convierte en un concepto que representa hacia el receptor.

Para entenderlo El signo de la cosa llama enseguida su imagen mental, la evoca y le confiere, aunque ausente, la "presencia" (imaginaria). Es decir que todo significante (incluida, por supuesto, la marca) lleva potencialmente la presencia de lo significado, y éste llega a veces a confundirse con el referente, es decir, con el objeto emperico designado. O Sea
La marca nos lleva a lo que ella significa funcional y psicológicamente, a su vez a
la memoria o a la experiencia que tenemos de ella.La marca es un reflejo, en el limite, de la calidad y el prestigio del producto y de la empresa.Y teniendo en cuenta el signo estimulo, genera un signo de registro debido a las asociaciones que tiene el receptor, que le permite distinguir fácilmente. Y estas asociaciones se producen por diferentes registros concluyentes en el receptor.

La marca como método nemotécnico
La marca, en tanto que un signo – estimulo, es un signo de sustitución , es decir, un símbolo en el sentido exacto del término.La condición asociativa de la marca es un poderoso instrumento memotécnico. La originalidad temática y formal, el valor simbólico, y la fuerza de impacto visual y emocional, contribuyen a la constante de re impregnación de la marca en la memoria colectiva.Si la marca es un signo – estimulo, es decir, un signo asociativo e inductivo que se incorpora a los sistemas mentales, también al mismo tiempo es signo memorizante.

Factores memorizantes de la Marca
Originalidad: se logra con hacer una
investigación icónica y de la memoria visual (VALS). Al receptor le permite cierto registro.

Gama Cromática: a la marca le infiere
poder, para generar el signo.Valor Simbólico: las denotaciones y connotaciones están dado por el sistema de signos que refleja.

La denotaciones:
marcas que se pretenden explicitas, figurativas y analógicas, en los primeros niveles de la escala de Iconocidad.
La connotaciones: Investigaciones de valores ¿Cuáles son los valores personales?.
Pregnancia: se define como la medida de la fuerza con que una forma se impone en el espíritu. Al tener formas simples lleva a mayor nivel de impacto.Potencial memotécnico: Notoriedad: es el resultado acumulado de dicha difusión. Es el aspecto cuantitativo de la marca. Al tener mayor repetición tiene mayor registración.
Toda marca debe poseer cualidades intrínsecos, para ser aceptada y memorizada por ella misma.

Clasificación en el contexto comercial
Denominación social: Se convierte en la marca de la
empresa. Y su función es distinguir producciones, y posesiones.
Marca de Producto: Se adhiere y lo acompaña en el ciclo del producto.

Paraguas o Breaf de Marca ( Marca de línea): Es la marca de líneas de productos.
El sistema de la Marca
La significancia de "garantía", que es supuestamente inherente en la marca.
Tres Vertientes
Garantía de
responsabilidad publica: supone que toda marca como signo de representación (como "ente moral y "signatura") que compromete implícitamente todos sus productos y mensajes.Garantía de autenticidad que es de creación original, exclusividad del fabricante.Garantía de constancia de calidad: cuando la calidad fue aceptada por su publico, debe tener continuidad, mantenida en el tiempo.La marca constituye un sistema de atributosAtributo de "Firma": Valoración de marca sombrilla. La empresa diversifica y se extiende amparando sus productos y servicios.Atributo "personalismo" cuando el nombre de la marca es el nombre de una persona reconocida dentro de un sector o especialidad.Atributo de procedencia: referido al origen.Atributo psicológico: Antigüedad, modernidadIdentidad de MarcaUna marca está configurada por los siguientes elementos:
NOMBRE O FONOTIPO: Constituido por la parte de la marca que se puede pronunciar. Es la identidad verbal de la marca.

LOGOTIPO: Es la representación gráfica del nombre, la grafía propia con la que éste se escribe.

ISOTIPO: Es la representación grafica de un objeto, que es un signo- icono
GAMA CROMÁTICA o CROMATISMO: es empleo y
distribución de los colores.

DISEÑO GRÁFICO O GRAFISMO: Son los
dibujos, ilustraciones, no pronunciables, que forma parte de la identidad visual de marca.


La marca/marketing
La marca
El desarrollo de la marca se ha confirmado como una de las mejores estrategias para proteger y potenciar el patrimonio de la empresa.Según la Asociación Americana de Márketing, marca es un nombre, un término, una señal, un símbolo, un diseño, o una combinación de alguno de ellos que identifica productos y servicios de una empresa y los diferencia de los competidores. Pero, la marca no es un mero nombre y un símbolo, ya que, actualmente, se ha convertido en una herramienta estratégica dentro del entorno económico actual. Esto se debe, en gran medida, a que se está pasando desde la mera comercialización de productos hacia la necesidad de comunicación empresarial y, dentro ésta, el paso desde la transmisión de los aspectos materiales del producto al énfasis en sus aspectos inmateriales y emocionales. Esto se debe principalmente a la saturación de los mercados, a la necesidad de expresión personal y social a través de las marcas y/o a la necesidad de dirigir productos a segmentos cada vez más específicos.Cada vez los productos se parecen más entre sí y es más difícil para los consumidores distinguir sus atributos. La marca es, además del principal identificador del producto, un aval que lo garantiza situándolo en un plano superior, al construir una verdadera identidad y relación emocional con los consumidores. Podríamos decir que la marca se forma por la unión de dos factores:
La identidad corporativa y la imagen corporativa
La diferencia entre una y otra es que la primera se sitúa en el plano del emisor y la segunda en el receptor. El diseño de la identidad corporativa queda recogida en un Manual tras un proceso meditado de análisis, desarrollo y estudio del conjunto de valores y creencias que conforman la personalidad de la empresa. Todo ello plasmado en un logosímbolo, es decir, en una tipografía determinada (logotipo) y en la imagen o recursos gráficos que la acompañan (anagrama).Para la elaboración del Manual de Identidad Corporativa conviene plantearse:¿Qué se quiere transmitir? Lo primero, hay que determinar cuáles son los valores con los que se desea que se identifique a la empresa. Para ello, hay que analizar factores como el sector en el que actúa, la competencia, los puntos fuertes que valoran los clientes...¿Cómo se va a transmitir? Esto implica elegir el nombre y los símbolos que acompañarán a la marca. Teniendo en cuenta que ésta representará a la empresa a lo largo de su vida, su atractivo deberá perdurar a lo largo del tiempo.El logotipo o nombre es quizá lo más importante porque, al final, es por lo que la empresa va a ser reconocida y diferenciada. Éste debe ser breve, sencillo, fácil de pronunciar y con buena sonoridad. Además, tiene que aportar grandes dosis de asociación y evocación.Por lo que se refiere a la imagen de marca, es el valor perceptivo que el público tiene de la marca y se forma como resultado acumulativo de todos los mensajes que emite la empresa. Para conseguir una imagen positiva es fundamental que todos los mensajes emitidos a través de la empresa y sus productos estén controlados, sean coherentes entre sí, y comuniquen una idea de empresa previamente formulada en función de sus objetivos estratégicos.De una buena gestión de ambos elementos depende en gran medida conseguir la notoriedad y la diferenciación que se pretende. Es decir, evitar que seamos uno más, y situarnos dentro de las marcas reconocidas y preferidas por el consumidor.Para construir una marca poderosa, no sólo hay que tener un buen producto y capacidad creativa, sino que habrá que:Crear un nombre fácil de memorizar, aunque a veces la realidad nos demuestre lo contrario.Asociar el nombre con el mundo que rodea al producto.Diseñar un logotipo que transmita fortaleza de la marca y la diferencie de la competencia.Trasladar la identidad de marca a todos los elementos de la empresa.Destacar una sola característica del producto en todas las áreas de comunicación, para que el producto se diferencie claramente de su competencia en un aspecto determinado.No desarrollar una campaña publicitaria complicada que dificulte al consumidor memorizar la marca.Organizar un sistema posventa eficaz y un efectivo departamento de atención al cliente.Ventajas de crear una marca fuerte y consolidadaLos costes de márketing se reducen puesto que la marca ya es conocida.Mayor influencia en la venta de los productos a los distribuidores y minoristas porque los consumidores esperan encontrar esa marca.Permite subir los precios por encima de la competencia porque los consumidores perciben la marca de mayor calidad.La empresa puede extenderse porque el nombre de la marca encierra gran credibilidad.La marca ofrece una defensa frente a la competencia de precios.

La marca del distribuidor
Este fenómeno del consumo y del distribuidor inició su andadura en los años 80 con la denominación de marca blanca, pero es ahora, al comienzo del siglo XXI, cuando ha adquirido un gran auge, ya que llega a representar algo más del 30% en algunas líneas de productos. La evolución positiva de las marcas de distribución es una de las claves de la competencia vertical entre fabricantes y grandes superficies, ya que comercializado el producto con el nombre del establecimiento, ofrece por lo general una relación calidad-precio altamente competitiva.

La Heráldica

La Heráldica

La heráldica es la ciencia y arte auxiliar de la Historia que estudia la composición y significado de los escudos de armas o blasones.La Heráldica nace alrededor del siglo XII en el ámbito europeo occidental, siendo una de las ramas del conocimiento que han perdurado con menos cambios hasta la actualidad.De su inicial utilidad -identificar al guerrero cubierto por armadura, así como al individuo como perteneciente a un determinado bando en la batalla- ha extendido su ámbito para abarcar la identificación de personas, corporaciones, entidades políticas y otras, encontrándose en la actualidad muy cercana a la cultura de comunicación visual (diseño de marcas, logotipos, etc...)La característica que diferencia a la Heráldica de otros tipos de simbologías que se han dado a lo largo de la Historia o en otros lugares del mundo se puede resumir en dos puntos: la asunción de un conjunto de normas rígidas para la composición de los escudos de armas y la transmisión de las armerías a través de las generaciones como elemento identificador del linaje.Así posee sus propias normas, denominadas leyes, entre las cuales la más famosa es la prohibición de que figure color sobre color y metal sobre metal.A lo largo de la historia, estas normas se hicieron tan complicadas que ni los propios señores podían interpretarlas correctamente, por lo que surgió la figura del llamado rey de armas, especie de funcionario que se ocupaba de diseñar e interpretar escudos heráldicos. Esta función subsiste hoy en día en los modernos reyes de armas.Los escudos de armas, aparte de su motivo central (las personas o figuras que llevan pintados en el propio escudo) pueden tener adornos alredor o encima:
·
Timbres
· Y
elmos (cada tipo representa un grado de nobleza, desde el hidalgo hasta el Rey)
· C
oronas (Igual que los yelmos)
· T
enantes (las figuras que se sitúan a los lados del escudo, como sosteniéndolo)
·
Mantos e insignias (por ejemplo, el de armiño que hace fondo al escudo de todos los Grandes de España)
·
Lambrequines (especie de chorerras que caen desde la parte superior del escudo por los lados)
·
motes y lemas
El lado izquierdo de la composición heráldica se denomina "siniestra" y derecho "diestra", describiéndolo desde el punto de vista del portador del escudo (esto es, la izquierda es la derecha del observador).Así, por ejemplo, un escudo que llevara pintado un roble enseñando las raíces, de color verde, en un fondo blanco (o plateado) con una banda color rojo desde una punta a otra, sostenido por un unicornio blanco encabritado a la izquierda del observador y un grifo verde a la derecha, se describiría de la siguiente manera:"De plata,. un roble de sinople. Banda de gules, brochante. Soportado por un unicornio rampante, a diestra, y un grifo de sinople, a siniestra."


Escudo con bordura, cuartelado en cruz: 1º cinco flores de lis puestas en sotuer; 2º un creciente tornado; 3º un castillo y 4º un león al natural contornado. Urueña (Valladolid).


Esmaltes heráldicos. Se llaman esmaltes heráldicos a los tintes, o combinaciones de ellos, que llenan las superficies del dibujo heráldico. Hay tres divisiones principales, metales, colores y forros; y su uso es regido por leyes heráldicas, con sus excepciones.
Metales heráldicos.
Oro: Representado habitualmente con amarillo, preferiblemente gualdo.
Argén o plata: Es blanco o gris claro.En algunas armerías europeas hay, además, otros metales.
Colores heráldicos. En España se consideran estos colores heráldicos:
Gules: Es el rojo
Púrpura: No está considerado por todas las heráldicas europeas, donde se sustituye por gules, preferentemente, o azur dependiendo del caso.
Sable: NegroCon el tiempo, algunos estilos heráldicos incluyeron muebles pintados al natural, dando lugar a otras denominaciones:
CarnaciónEn otras armerías hay colores que no son considerados en la española:
Forros heráldicos
Similares al sembrado, pero con entidad propia, son siempre combinaciones de metal y color: Se basan en los forros de pieles, cortados de forma específica, usados antiguamente en ropajes elitistas.Armiños: De plata, sembrado con armiños heráldicos de sable. Éstos armiños no son representaciones del animal, sino abstracciones heráldicas de la pequeña punta negra de sus colas, que se veían al coserlas juntas.Veros: Tambien llamados "veros ordinarios". Son de plata y azur.Las líneas del vero han dado lugar a variaciones:ContraverosVeros en puntaVeros ondados
Éstos son de esmaltes fijos, pero surgieron también variaciones respecto al color.
Contraarmiños: Cambiando la plata por el sable, y viceversa.Verados: Cambiando uno de los dos esmaltes. En heráldica española llegan a cambiar los dos, especialmente en el mediterráneo.Y a variaciones de las variaciones:ContraveradosVerados en puntaVerados ondadosPor último, en algunas heráldicas extranjeras surgieron otras, también basadas en los esmaltes:Armiñado


La Heráldica

Formas de escudos.Dentro de las armas utilizadas en la Edad Media, quizás sea el escudo el que haya presentado una mayor peculiaridad según el país. Así, de esta forma se encuentra una diversidad en la morfología de los escudos, tratándose de mostrar las principales, no todas.
Español semicircularo de medio punto.Es la forma más común en los escudos españoles, que se fue transformando al complicarse por sus componentes, contenidos en figuras y cuarteles, el escudo de armas o blasón determinado.

Español redondeado:Forma resultante de las transformaciones del español semicircular.
Español con influencia galaExisten escudos de armas españoles con esta forma; pero sin duda los típicos escudos españoles son el semicircular y el redondeado.
Español cinturado:Forma caprichosa, que es el resultado de transformaciones más estéticas que prácticas, ya que no es muy apropiada para el combate. El escudo de la provincia argentina de Córdoba presenta características similares.

Español apuntado:Forma utilizada, también, en Francia, Alemania e Inglaterra. Posiblemente su forma apuntada fue diseñada para ser utilizada como un arma más durante el combate.
Francés redondeado y apuntado:Forma utilizada, también, en España debido a la influencia del país vecino.
Francés coronado:De la misma manera que en el cinturado español, esta forma caprichosa obedece más a fines estéticos que prácticos.
Italiano acimerado:Esta forma combina estética con practicidad, ya que la hendidura sobre el lado izquierdo se utilizaba en combate como mirilla para no tener que bajar el escudo.
Inglés apuntado:El escudo típico inglés es el apuntado. Este escudo fue utilizado también en otros países, como España y Francia, aunque no con excesiva proliferación.
Inglés con influencia gala:Este escudo se puede encontrar ocasionalmente en la heráldica alemana.

Italiano tradicional:El escudo italiano tradicional tiende a formas ovaladas.

Italiano encintado:Esta forma, como en el caso del cinturado español y el coronado francés, responde únicamente a fines estéticos.

Alemán apuntado:Los caballeros teutones, normalmente usaron el escudo rectangular, pero la nobleza los fue depurando hasta llegar a la forma apuntada.

Alemán abombado:Este escudo está compuesto por varias piezas de metal dándole una forma redondeada, ajustándose al cuerpo del caballero, y haciendo de esta manera, menos pesado su manejo. Además tenía una mirilla en la parte superior que permitía mantenerlo levantado durante el combate.

De soltera o viuda:Por no ser un escudo de fines bélicos es que adoptó esta forma, la que lo diferencia claramente de los que usaban los caballeros.

Eclesiástico:Su forma oval indicaba la personalidad clerical de quien lo ostentaba. El Escudo Nacional Argentino y muchos de los provinciales que se inspiraron en él, presenta esta forma.
PARTES DEL ESCUDO
Las partes del escudo no deben ser confundidas con las llamadas particiones, las que se estudian en otro apartado.Sin embargo, conviene indicar que cuando se particiona un escudo se generan varios cuarteles, cada uno de los cuales debe ser tratado como si se tratara de un escudo independiente con cada una de sus partes.
Campo y bocaEn el escudo de armas su interior se denomina Campo y su reborde boca; si bien, esta última carece de mayor importancia.

Partes
El escudo consta de nueve partes principales y tres partes menores.De arriba hacia abajo y formando tercios iguales, el superior se lo llama Jefe y el inferior Punta. Los extremos superiores e inferiores del escudo se llaman cantones. La intersección de estas particiones da lugar a las denominaciones que constan en el cuadro explicativo. Existiendo otras tres partes interiores del escudo que son el punto de honor, el abismo y el ombligo del escudo.
LAS PARTICIONES DEL ESCUDO
Las particiones surgen como resultado de tratar de unir en un solo escudo dos o más linajes. Si bien el escudo buscaba inicialmente ser distintivo de su titular, posteriormente comenzó a particionarse para poder incluir en él otros linajes.
Cuartel:Los cuarteles son cada uno de los sectores resultantes de las particiones. La cantidad de divisiones va de 1 a 64, aunque existen casos en que el número de particiones excede lo estipulado.
Contracuartelado:Se denomina así al escudo cuyas particiones son diversas y complejas. De esta manera se pueden representar los linajes que, a través de la historia, conforman el escudo de familias de alta hidalguía y nobleza.

Particiones básicasLas particiones básicas son 4:PartidoSe denomina así al escudo dividido en dos cuarteles verticales iguales.

Cortado:Se denomina así al escudo dividido en dos cuarteles horizontales iguales.

Tronchado:Se denomina así al escudo dividido en dos cuarteles iguales por una diagonal desde el ángulo superior derecho hasta el inferior izquierdo.

Tajado:Se denomina así al escudo dividido en dos cuarteles iguales por una diagonal desde el ángulo superior izquierdo hasta el inferior derecho.

Reparticiones:De la combinación de las particiones básicas se obtienen toda una variedad de reparticiones; pero, sin duda, las reparticiones más importantes son:Cuartelado en CruzEsta repartición es la resultante de sumar una partido con un cortado.

Cuartelado en Sotuer:Esta repartición es el resultado de sumar un tronchado con un tajado. No es una repartición muy frecuente en los escudos españoles, pero sí ha tenido mucha difusión en otros países de Europa como Francia y Alemania.

Particiones irregulares: De la combinación de las particiones básicas se obtienen toda una variedad de reparticiones; pero, sin duda, las reparticiones más importantes son:TerciadoSe denomina así al escudo que está dividido en tres partes iguales. Según la posición de las particiones reciben las siguientes denominaciones:
Terciado en palo: divisiones verticales.
Terciado en faja: divisiones horizontales.
Terciado en banda: divisiones diagonales de diestra a siniestra.
Terciado en barra: divisiones diagonales de siniestra a diestra.
Las particiones terciadas deben tener distintos esmaltes en cada campo, ya que, de lo contrario, no constituirían particiones sino que serían piezas.

Calzado:Se dice del escudo dividido en dos partes mediante el trazado de dos líneas que partiendo del centro de la punta llegan hasta los vértices diestro y siniestro del jefe.

Cortinado:Igual que el calzado, pero en sentido inverso. Esto es, el escudo dividido en dos partes mediante el trazado de dos líneas que partiendo del centro del jefe llegan hasta los vértices diestro y siniestro de la punta (recuérdense los ángulos imaginarios a que anteriormente se hizo referencia).

Otras particiones irregulares:Como se puede ver, las posibilidades de combinaciones son innumerables, y tratar de representarlas a todas excedería los objetivos de este apartado. Por ese motivo, y a manera de complemento, se listan sólo algunas de ellas con sus descripciones:Adiestrado.- Se dice de la división vertical del escudo en dos partes mediante una línea trazada paralelamente al borde diestro y a una distancia de un quinto del ancho del escudo.

Siniestrado.- Lo mismo que el adiestrado, pero a la siniestra.
Flanqueado.- Resulta de la suma del adiestrado y siniestrado. Es, pues, el escudo dividido en tres partes verticales mediante el trazado las dos líneas paralelas a ambos bordes y a una distancia de un quinto del ancho del escudo.
Capeado o en capa.- Se dice del escudo dividido mediante dos líneas que partiendo del centro del borde del jefe, llegan al centro del borde de los flancos diestro y siniestro.
Dentado o dantelado.- Se dice del escudo cuya línea de partición va formando ángulos cuya base sea la mitad de su altura, debiéndose indicar siempre el número de dientes que lo componen.
Dimidiado.- Peculiar partición que proliferó en España en el siglo XIII, consistiendo en partir (dividir verticalmente en dos partes iguales) dos escudos distintos, creando otro nuevo con la mitad diestra de uno y la mitad siniestra del otro. No siempre era posible dimidiar escudos, ya que en ocasiones no daban un resultado aceptable.
Embrazado y contraembrazado.- Se dice del escudo dividido mediante el trazado de dos líneas que partiendo de ambos vértices de la diestra del escudo, llegan al centro del flanco del borde de la siniestra. El contraembrazado tiene orientadas estas líneas en forma inversa, de siniestra a diestra.
Encajado.- Se dice del escudo cuyas particiones encajan la una en la otra.
Enclavado.- Se dice del escudo cuya línea divisoria está trazada en cuadrados que asemejan almenas, debiendo ser, por tanto, iguales el ancho y la altura. Al igual que en el dentado, siempre debe indicarse su número.
Enclavijado.- Se dice del escudo cuya línea divisoria está trazada en forma de clavijas.
Entado.- Se dice del triángulo curvilíneo situado en en centro de la punta del escudo y cuyo vértice nace en el centro del escudo, teniendo su base inferior en el mismo contorno o boca del escudo. Si el vértice naciera en el tercio inferior, se añade la mención "y caído".
Flechado.- Se dice del escudo que dividido en dos partes, de uno de los campos sale una punta penetrando en el otro.
Flaquisado.- Se dice de la división del escudo en tres partes mediante el trazado de sendas líneas, que saliendo de cada uno de los cuatro vértices del escudo se encuentran las de la diestra en el centro del lado diestro del corazón del escudo y las de la siniestra en el centro del lado siniestro, debiendo haber una distancia entre estos dos vértices de un tercio del ancho del escudo.
Mantelado en curva.- Se dice de la división del escudo mediante el trazado de dos líneas curvas que partiendo del centro del borde (boca del escudo) del jefe, llegan hasta los vértices de la punta.
Mantelado en jefe.- Se dice de la división en dos partes del escudo mediante el trazado de dos líneas que saliendo del centro del escudo llegan a los vértices del jefe.
Mantelado en punta.- Se dice de la división en dos partes del escudo mediante el trazado de dos líneas que saliendo del centro del escudo llegan a los vértices de la punta.
Vestido.- Se dice del escudo partido mediante el encaje de un losanje u óvalo que toca los cuatro bordes de la boca del escudo, dejando ver las zonas descubiertas.